Anthrosana en el Congreso Europeo de Pacientes

Publié le par Alejandro Gomez Guerrero

La asociación de pacientes Anthrosana en España fue invitada a participar en el Congreso Europeo de Pacientes organizado por el Instituo Europeo de Salud y Bienestar Social. Días 20, 21 y 22 de noviembre 2007. Recientemente concluido en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid, la siguiente comunicación sobre  hábitos de vida singulares de los niños de ambiente antroposófico estudiados en comparación con escolares de hábitos de vida occidental convencional: El estudio PARSIFAL.

Anhtrosana recibió una mención honorífica por parte de D. Juan Ignacio Barrero Valverde Defensor del Paciente de la Comunidad de Madrid y el Dr.D. Manuel Peña Presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social


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La Dra. Beatriz Sánchez miembro fundador de Anthrosana y asesora científica de la Asociación junto al Dr. Gómez Guerrero que presentó la comunicación en el congreso 

Congreso Europeo de Pacientes
 
Anthrosana
 
El estudio Parsifal: incidencia de atopias en escolares Waldorf y hábitos de vida antroposóficos
 
 
Resumen: La creciente prevalencia de las enfermedades atópicas en niños puede ser relacionada con una modificación del espectro infeccioso en la infancia, los programas de vacunación y la microflora intestinal. Personas que se cuidan según los hábitos de vida antroposóficos utilian los antibióticos muy restrictivamente, dejan que sus hijos se vacunen con las mínimas vacunas y su alimentación contiene lactobacilos vivos. El objetivo de los estudios surgidos a partir del Parsifal study descrito en esta comunicación han sido orientados hacia la comparativa de las atopias con niños de familias con un modo de vida antroposófico y hacia el estudio de la influencia de dicho modo de vida en la prevalencia atópica.
 
Método: En un estudio transversal, fueron comparados 295 niños de 5-13 años en dos colegios antroposóficos Waldorf en Estocolmo Suecia, con 380 niños de edades similares procedentes de dos escuelas cercanas. La comparativa se centró en la anamnesis de enfermedades atópicas y enfermedades infecciosas, el empleo de antibióticos y determinadas variables sociales y medioambientales. Se efectuaron pruebas cutáneas de escarificación (prick-test) en relación a 13 diferentes alérgenos así como ensayos sanguíneos de anticuerpos IgE alérgeno específicos en niños y padres.
 
Resultados: Según el estudio Parsifal, un 52% de los escolares Waldorf había utilizado en el pasado antibióticos frente a un 90% entre los escolares de control. Un 18% y un 93% respectivamente de los niños de ambos grupos había recibido vacunaciones combinadas frente a sarampión, parotiditis y rubeola. Un 61% de los niños Waldorf había sido afectos de sarampión. Un 63% de los escolares Waldorf consumieron verduras fermentadas con lactobacilos vivos frente a un 4,5% de los escolares de control. Los tests cutáneos y los ensayos sanguíneos mostraron una inferior prevalencia de enfermedades atópicas en escolares Waldorf en comparación con los escolares de control. Se evidenció una correlación inversa entre el número de características del modo de vida antroposófico y el riesgo de padecer atopias.
 
Palabras clave: Atopia, estilo de vida, antroposófico, factores protectores, estudio transversal, colegios Waldorf, vacunación, infección, alimentación, bacterias lácticas, antibióticos
 
Las enfermedades alérgicas muestran una prevalencia creciente; en determinados países prácticamente la mitad de los niños en edad escolar padecen atopias u otras expresiones patológicas de hipersensibilidad. EN general la atopia se asocia con una predisposición familiar, por otro lado factores hereditarios no jugarían un papel en el incremento de prevalencia observado. Especialmente clara prevalencia se encuentra en países con un “modo de vida occidental” y en vías de desarrollo industrial (1). En la actualidad falta una estrategia de prevención primaria en relación con las enfermedades alérgicas. El objetivo final de la investigación en alergología se orienta hacia la identificación de los factores causantes del incremento en la prevalencia d elas enfermedades atópicas, así como en la localización de factores que influyan en una modificación inmunológica, con mayor interés en los factores protectores que en los factores de riesgo.
 
La comprensión del fenómeno de incremento en la cifra de niños afectos de atopias se contextualiza en el fenómeno de la modficación del panorama infeccioso, los programas de vacunación y en las exposiciones que influyan en la instauración y maduración de la microflora intestinal desde la etapa de lactancia. Algunos de estos factores están íntimamente asociados a determinados hábitos de vida.
 
 
Aspectos inmunológicos de la atopia
 
Dimensiones de la familia
 
Stachan (2,3) encontró a finales de los años 80 una inesperada relación inversa entre alergias y número de hermanos. Así los primogénitos presentaban un mayor riesgo, lo que dio pie a una denominada hipótesis higiénica. Ya en 1976, se documentó en poblaciones indígenas norteamericanas un elevado nivel de IgE en suero(4), pero en comparación con otras poblaciones presentaban menos síntomas atópicos, excepción hecha de una prevalencia elevada de helmintiasis y patologias virales y bacterianas no tratadas. Strachan fundamentó lo anterior, a partir de infecciones en edades tempranas, debidas a falta de medidas higienicas en el contacto con hermanos mayores o a través de infecciones prenatales, se instauraba un efecto protector frente a la manifestación de alergias. Una reducción en el número de miebros de la familia y un estándar higiénico doméstico mejorado llevaron a una menor frecuencia de infecciones cruzadas, con el resultado de una mayor prevalencia de expresiones patológicas atópicas. Esta hipótesis fue recibida inicialmente con escepticismo. Sin embargo encontró fundamento desde el denominado paradigma Th1/Th2, según el cual se postula que en una “inmunidad natural” frente a infecciones virales y bacterianas, se inducen citoquinas que influyen de forma inhibitoria sobre la respuesta inmunológica, en la alergia mediada por Ig-E.
 
 
 
Antibióticos y antipiréticos
 
El empleo de antibióticos se correlacionó en diversos estudios retrospectivos con la aparición de atopias (5, 6, 7). Estos resultados deben ser tomados con precaución, ya que entre episodios tempranos de una afección por ejemplo del tipo de una bronquitis asmatiforme y la prescripción de antibióticos existen una íntima relación. Una respuesta inmune polarizada Th2 en ratones neonatos tras administración oral de de antibióticos no absorbibles evidenció una influencia de dichos antibióticos más sobre la microflora intestinal que sobre el sistema inmunológico. Por otro lado se pudo correlacionar en escolares la administración de Paracetamol con enfermedades atópicas. Existen informes similares que documentan la influencia de la fiebre sobre sintomas de inducción histamínica, así como antecedentes de episodios febriles tempranos en niños asmáticos se correlacionaba con una menor reacción cutánea ante alérgenos.
 
Alimentos, probióticos y microflora intestinal
 
El papel de una alimentación especial en la infancia dirigida a una prevención primaria de la enfermedad atópica posee interés mas allá de los aspectos nutricionales e inmunológicos, también sobre la posible influencia en la microflora intestinal (8).
 
La constitución de la flora intestinal se ha destacado como factor primordial que regula la maduración del sistema inmunológico en los neonatos. Se postuló como la carencia de determinadas bacterias,la colonización con líneas inadecuadas o un turnover bacteriano limitado, podía retardar el desarrollo de la tolerancia inmunitaria en la infancia (9). La leche materna, un alimento ideal para el niño, provee de enzimas e inmunoglobulinas, las cuales pueden evitar determinadas infecciones a través de componentes antibacterianos (10,11)
 
Una carencia en ácidos grasos insaturados en la leche materna se asoció con un mayor desarrollo de atopias en niños (12) El papel de la grasa alimenticia se refuerza desde el conocimiento de la mayor incidencia de enfermedades atópicas en niños consumidores de margarina frente a los consumidores de mantequilla (13).
 
Determinadas bacterias, esencialmente del tipo Lactobacillus, se utilizan como probióticos. Se evidenció en ratones la influencia de bacterias lácticas en la inhibición de la producción de IgE. Niños con alergia a lácteos y dermatitis atópica padecían síntomas más atenuados y menores marcadores de inflamación intestinal cuando su alimentación era enriquecida con bacterias lácticas (14).
 
Estilo de vida
 
Vida rural
 
Diversos estudios procedentes de distintos puntos geográficos han evidenciado una menor prevalencia de asma, rinoconjuntivitis y atopias en niños criados en un medio rural en comparación con los grupos de control(15,16,17). El factor medioambiental de base que pudiera aclarar el efecto protector de un modo de vida rural no ha podido ser identificado. Existen sin embargo indicaciones que orientan hacia la influencia en tempranas etapas de la vida del contacto con el ganado y la ingesta de leche de vaca no pasteurizada. Se admite que lipopolisacáridos en bacterias gramnegativas de ganado estabulado y la presencia de determinados antígenos en productos no pasteurizados procedentes de la elaboración artesanal de lácteos y derivados, como micobacterias atípicas, sería susceptibles de estimular tejidos inmunológicos entéricos llevando así al desarrollo de una tolerancia inmunitaria.
 
 
 
Antroposofía
 
El denominado “modo de vida antroposófico” se sitúa en relación a las actividades de la vida cotidiana, el mantenimiento de la salud, la aproximación al tratamiento de las enfermedades, determinados hábitos alimenticios, etc.y posee determinadas características que han sido discutidas en el contexto de la investigación alergológica. Los medicos antroposóficos son reservados a la hora de prescribir antibióticos, antipiréticos y vacunaciones. (18) En Suecia el parto doméstico está más extendido en familias con hábito de vida antroposófico en comparación con otras familias. La mayoría de sus niños son vacunados únicamente contra tétanos y polio., además el calendario vacunal se estructura en edades superiores a las recomendadas por el servicio sueco de salud. Por ello se observa entre los niños de familias antroposóficas la aparición de sarampión(19). En relación a la dieta emplean primordialmente alimentos de origen local, cultivados segújn métodos biodinámicos. El empleo de verduras conservadas por medio de fermentaciones naturales se extiende a la alimentación infantil de niños pequeños(20). Algunos aspectos del modo de vida antroposófico son de interés en relación con las atopias. Este modo de vida puede proporcionar criterios y hábitos significativos en una estrategia de prevención de enfermedades atópicas.
 
 
Atopias en niños de familias con hábitos de vida antroposóficos
 
En un estudio transversal fueron estudiados 295 niños entre 5 y 13 años de edad procedentes de dos colegios antroposóficos Waldorf de los alrededores de Estocolmo frente a 380 niños de edades similares procedentes de dos escuelas cercanas, en relación con la anamnesis de enfermedades atópicas e infecciosas, el empleo de antibióticos, de vacunas junto a variables relevantes sociales y medioambientales. Para 13 alérgenos frecuentes se efectuaron pruebas cutáneas de escarificación (prick-test) y para el análisis de anticuerpos séricos Ig-E alérgeno específicos se tomaron muestras sanguíneas de niños y padres (21).
 
El modo de vida antroposófico instaura para determinados parámetros, una serie de diferencias ente niños de escuelas Waldorf con los procedentes de escuelas de control. Únicamente a la mitad de los niños de escuelas Waldorf se les había administrado alguna vez antibióticos en comparación con el 90% de los escolares del grupo de control, representativo del porcentaje medio en Suecia. Una diferencia semejante se evidenció en relación a la administración de antipiréticos. Una inmunización frente a sarampión, rubeola y paperas existió únicamente en un 18% de los escolares Waldorf frente a un 93% de los escolares de control. Debido a lo anterior, la mayoría de los escolares Waldorf padecieron sarampión en el curso de una epidemia en el año 1995. Ya con anterioridad se había destacado la prevalencia de infección por virus de sarampión en estos colectivos.
 
Verduras de fermentación láctica fueron consumidas por un 63% de escolares Waldorf frente a un 4,5% de los escolares de control. Una proporción semejante se mostró para el consumo de de alimentos orgánicos o biodinámicos en la infancia. Los escolares Waldorf, habían sido alimentados con lactancia materna durante períodos más prolongados en comparación con los escolares de los grupos de control. Por otro lado no se encontraron diferencia significativas relativas a otros factores de riesgo como edad, patron hereditario, sexo, padres fumadores o presencia de animales domésticos.
 
En comparación con los escolares de control, los escolares Waldorf mostraron cerca de un 50% menos de síntomas atópicos bein anamnésicos o agudos así como en las reacciones a los prick-tests.. Una diferencia equiparable a la encontrada entre niños de Europa occidental y Europa oriental. En los tests serológicos las diferencias no fueron tan destacadas: 24% de escolares Waldorf frente a 33% de los escolares de control.
 
No fue posible aislar un único factor de hábito de vida como motivo de la menor prevalencia de atopias en niños de escuelas Waldorf. Por el contrario pudo constatarse como cuanto más estricto era el hábito de vida antroposófico, menos síntomas atópicos eran evidenciados (p Trend=0,01). Diversos puntos deben ser destacados en la interpretación de los resultados: sarampión se correlacionó inversamente con la apariión de atopias y una epidemia de sarampión en 1995 pudo jugar entre los escolares Waldorf un papel en la menor prevalencia de atopias en estos escolares. A partir de una restricitva utilización de antibióticos y vacunaciones, también otras enfermedades infecciosas pudieron presentarse con mayor frecuencia en escolares Waldorf. Además pudieron ser importantes para la menor prevalencia atópica en escolares Waldorf un consumo regular de verduras fermentadas ricas en ácido láctico influyentes en la microflora intestinal.
 
Perspectivas de futuro
 
En 1999 se inició un proyecto de estudio multinacional (PARSIFAL=Prevention of Allergy-Risk Factors for Sensitisation In Children of Farmers and with an Anthroposophic Life-Style) con el objetivo de confirmar los fundamentos de una prevención efectiva antialérgica en niños. Participaron cinco países europeos: Austria, Alemania, Holanda, Suecia y Suiza. Se estudiaron niños de entorno rural y niños de entorno antroposófico, al mostrar estos colectivos una menor prevalencia de enfermedades atópicas, no pudiendo ser evidenciados factores protectores específicos.
 
En total 6630 niños de 5-13 años de origen familiar rural y antroposófico frente a grupos de control fueron estudiados según un protocolo unitario (4606 niños de escuelas Waldorf frente a 2024 de escuelas de control). En 2001 concluyeron la mayor parte de los trabajos. Entre sus conclusiones, se observaron menores prevalencias de los elementos estudiados entre los escolares Waldorf. En general se constató un más reducido riesgo estadísticamente significativo ante rinoconjuntivitis, eczemas atópicos y sensibilización atópica (IgE alérgeno específica >_ 0.35 kU/L), con cierta heterogeneidad entre los diferentes paises. Focalizando en enfermedad diagnosticada por médico, el uso de antibióticos durante el primer año de vida con riesgos aumentados de rinoconjuntivitis (odds ratio(OR),1.97; 95%CI, 1.26-3.08), asma (OR, 2.79; 95% CI, 2.03-3.83), y eczema atópico (OR, 1.63; 95% CI 1.22-2.17). Un empleo temprano de antipiréticos se relacionó con un riesgo aumentado de asma (OR, 1.54; 95% CI, 1.11-2.13) y eczema atópico (OR, 1.32%; 95% CI, 1.02-1.71). Niños que recibieron vacunación frente a sarampión, parotiditis y rubeola mostraron un índice de riesgo para conjuntivitis incrementado, mientras que la infección por sarampión se asoció con un riesgo menor de eczema mediado por Ig-E.
 
Las conclusiones del estudio PARSIFAL: determinados aspectos del modo de vida antroposófico, como el empleo restrictivo de antibióticos y antipiréticos se han asociado con un riesgo reducido para las enfermedades alérgicas en la infancia (22)
 
 
 
Bibliografía
 
(1)      von Mutius E, Weiland SK, Fritzsch C, Duhme H, Keil U. Increasing prevalence of hay fever and atopy amongst children in Leipzig, East Germany. Lancet 1998(351); 862-866
(2)      Strachan DP. Family size, infection and atopy: the first decade of the “hygiene hypothesis”. Thorax 2000 (55); 2-10
(3)      Strachan DP. Hay fever, hygiene and household size. BMJ 1989(299);1259-1260
(4)      Gerrard JW, Geddes CA, Reggin PL, Gerrard CD, Horne S. Serum IgE levels in white and metis communities in Saskatchewan. Ann Allergy 1976(37): 91-100.
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(8)      Grönlund MM, Arvilommi H, Kero P, Lehtonen OP, Isolauri E. Importance of intestinal colonisation in the maturation of humoral immunity in early infancy:a prospective follow up study of health infants aged 0-6 months. Arch Dis Child Fetal Neonatal Ed 2000 (83);F186-192
(9)      Wold AE. The hygiene hypothesis revised: is the rising frequency of allergy due to changes in the intestinal flora? Allergy 1998(53);20-25
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(14)Kalliomäki M, Salminen S, Arvilommi H, Kero P, Koskinen P, Isolauri E. Probiotics in primary prevention of atopic disease: a randomised placebo-controlled trial. Lancet 2001(357);1076-1079
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(16)Riedler J, Eder W, Oberfeld G, Schreuer M. Austrian children living on a farm have less hay fever, asthma and allergic sensitization. Clin Exp Allergy 2000(30),194-200
(17)von Ehrenstein OS, von Mutius E, Illi S, Baumann L, Bohm O, von Kries R. Reduced risk of hay fever and asthma among childrens of farmers. Clin Exp Allergy 2000(30);187-193
(18)Goebel W, Gloeckler M.A guide to child health. Edinburgh:Floris Books, 1990
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(22)Flöistrup H, Swartz J, Bergström A, et alii. Allergic disease and sensitization in Steiner school children. J Allergy Clin Immunol 2006; 117:59-66

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